Los científicos que investigan este comportamiento han descubierto que las personas se tocan constantemente la cara. En un estudio de 2008, los investigadores descubrieron que los trabajadores se tocaban la cara en un promedio de 16 veces por hora. Otro estudio de 2015 se observó a 26 estudiantes de medicina en una universidad de Australia, al descubrir que se tocaban la cara 23 veces por hora. Casi la mitad involucraban la boca, la nariz o los ojos, que son las vías más fáciles para que los virus y las bacterias ingresen a nuestro cuerpo.

Se descubrió que incluso los profesionales médicos, que deberían ser más cuidadosos, se tocaban la cara un promedio de 19 veces en 2 horas, mientras que no eran consistentes al observar la higiene adecuada de las manos.

Los ojos, nariz y boca son los caminos más fáciles por los que un virus como el COVID-19 puede ingresar a nuestro cuerpo.

Todo lo que necesitas es tocar estas áreas con las manos después de haber estado en contacto con el virus; ya sea en una superficie que tocaste. No importa con qué frecuencia te laves las manos, no es suficiente para evitar que pase una infección a tu sistema.

La mejor medida preventiva es evitar tocarte la cara tanto como sea posible.

Los expertos indican que unos métodos simples te ayudarán a romper ese hábito de tocarte la cara. Estos incluyen el uso de jabón o desinfectante para manos perfumado para aumentar la conciencia de dónde están tus manos y mantener tus manos en su regazo durante las reuniones.

La clave está en lavarnos las manos

Es recomendable que cada vez que nos lavemos las manos sea de al menos 20 segundos. Según los CDC, el lavado de manos efectivo consta de cinco pasos simples:

  • Mojado
  • Espuma
  • Fregado
  • Enjuague
  • Secado

Sin embargo, nos tocamos la cara con tanta frecuencia que las posibilidades de volver a contaminar nuestras manos entre lavados son extremadamente altas. Todo lo que se necesita es tocar el pomo de una puerta o una superficie similar y volver a estar en peligro de infección.

Tocarnos la cara: un hábito que debemos romper

Zachary Sikora, PsyD, psicólogo clínico del Hospital Northwestern Medicine Huntley en Huntley, Illinois, ofreció los siguientes consejos para evitar tocarnos la cara durante el brote de coronavirus:

  • Tener en cuenta la intención de mantener las manos lejos de la cara. Solo una breve pausa puede ayudarnos a ser más conscientes de lo que estamos haciendo con las manos
  • También ayuda colocar recordatorios como notas adhesivas en el hogar u oficina para que podamos verlas y recordar que debemos mantener las manos lejos de la cara
  • Mantener las manos ocupadas. Si estamos en casa viendo televisión, ocupemos las manos doblando la ropa, ordenando algunos papeles o sostener algo en nuestras manos
  • Incluso, un pañuelo puede servir, siempre y cuando nos recuerde mantener las manos alejadas de la cara.
  • Usar un desinfectante de manos perfumado o un jabón de manos con olor para ayudar a recordar que debemos mantener las manos lejos de la cara.
  • Unir las manos y colocarlas en nuestro regazo para que sea un poco más difícil desprenderlas y llevar una mano a la cara
  • Usar guantes puede ser un recordatorio físico efectivo, en especial cuando estamos en público, pues es más probable que estemos expuestos al tocar superficies que tienen el virus. Pero debemos retirarlos una vez que lleguemos a nuestro destino.

 

Fuentes y referencias:

Interim U.S. Guidance for Risk Assessment and Public Health Management of Healthcare Personnel with Potential Exposure in a Healthcare Setting to Patients with Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) https://tools.cdc.gov/medialibrary/index.aspx#/media/id/404340

A study quantifying the hand-to-face contact rate and its potential application to predicting respiratory tract infection. PMID: 18357546 DOI: 10.1080/15459620802003896. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18357546