De seguro has llegado a considerar “oportuno desayunar” con un cigarrillo, o fumar después de las comidas porque crees que “te ayuda con la digestión”. Todos estos hábitos han cambiado tu relación con los alimentos, incluso un tinto no lo puedes tomar solo si no va acompañado de un cigarrillo, pero te entendemos. Muchas veces el cigarrillo puede ayudar a calmar el hambre y también hay personas que aseguran que dejando de fumar aumentan de peso.

Puede que el cigarrillo aumente el gasto de calorías, pero no es la forma más saludable de mantener el peso corporal o de perderlo

Los tóxicos que contiene el cigarrillo le impiden al cuerpo asimilar varias sustancias y contenidos en los alimentos que son indispensables para su buen funcionamiento. Por eso consideramos, que el primer cuidado para una persona que fuma debe pasar por un aprendizaje y establecer un nuevo vínculo con la comida o revaluar si debe seguir consumiendo cigarrillo, ya que interfiere de manera notoria en la absorción de algunos nutrientes y especialmente porque algunos de ellos son necesarios para el proceso de desintoxicación:

INTERFERENCIA EN LA ABSORCIÓN DE LA VITAMINA C

Un solo cigarrillo inhibe la absorción de 25 mg de Vitamina C. Por eso se hace indispensable que el consumo de esta vitamina cubra los requerimientos que se disminuyen al fumar. Los alimentos ricos en Vitamina C son: guayaba, papaya, naranja, fresas, kiwi, lulo, mango, naranja, piña y sandia.

DEFICIENCIA DE VITAMINA E

Esta vitamina es un fuerte antioxidante y es crucial en la reproducción. Una persona que fuma tiene deficiencia de Vitamina E.  Esta Vitamina se encuentra en aceites como el de oliva, pero también en almendras, coles y brócoli.

IMPIDE LA ABSORCIÓN DEL CALCIO

Cuando fumas seguido no tienes una buena absorción de calcio porque el cigarrillo inhibe la oxigenación de los tejidos. Los alimentos ricos en calcio, aparte de los lácteos, son las sardinas, el ajonjolí, las coles, raíces chinas y espinacas, las algas, hojas de mostaza, batata, bok choi y muchos otros.

Está claro que para salvaguardarse de estos efectos lo mejor que puedes hacer es dejar de fumar, pero no está demás que si deseas seguir fumando, tengas en cuenta que hay alimentos que se convierten en agentes protectores frente a las sustancias tóxicas.

Veamos algunos ejemplos:

  • Alimentos ricos en Vitamina A: (Antioxidantes) hígado, arveja, avena, mandarina, mango, zanahoria, ahuyama y carnes.
  • Alimentos ricos en zinc: carnes, principalmente los pescados, pero también granos (frijol, arveja, garbanzo y lentejas).
  • Alimentos con Vitaminas del complejo B: carnes (res, cerdo, pollo, pescado, vísceras), huevo y las leguminosas (frijol, arveja, garbanzo y lentejas).
  • Alimentos ricos en magnesio: acelga, espinaca, bananos, uvas pasas, tamarindo y galletas integrales.
  • Alimentos que favorecen el sistema inmunológico: vegetales y frutas de color amarillo, naranja y rojo, morado, café y té verde.

 


Un contenido del Programa Corazones Responsables de la Fundación Colombiana del Corazón.