Tener una cocina limpia y sin tóxicos, se ha convertido en un aspecto muy importante para muchas personas.

Cuando ya se han mejorado los hábitos de alimentación; cocinando con grasas buenas, uso de especias en lugar de condimentos artificiales, cambio de sal refinada y una cantidad variada de verduras y frutas; en muchos casos ese esfuerzo puede ser arruinado por los productos químicos que se esconden en las ollas, sartenes, utensilios, y en los materiales de almacenamiento de los alimentos.

¿Qué tener presente?

Los utensilios de cocina antiadherentes (como el popular Teflon) a menudo contienen sustancias llamadas PFAS, que cuando se exponen al calor liberan un compuesto cancerígeno perjudicial llamado ácido perfluorooctanoico (PFOA) .

El PFOA expone a nuestro cuerpo a muchas amenazas para nuestra salud como un mayor riesgo de cáncer de tiroides, trastornos del sistema inmune, desequilibrios hormonales y muchos más.

Para empeorar las cosas, las ollas y los sartenes con antiadherentes o recubrimientos de cerámica también pueden tener metales pesados ​​de lixiviación peligrosos como cadmio o plomo y pueden conducir a un aumento de la carga tóxica, la inflamación y las enfermedades crónicas.

Luego está el tema de los plásticos. Están por todas partes, desde el envase del aceite, ls recipientes herméticos y las tablas para cortar, espátulas y utensilios para servir que tenemos en la cocina.

Este es un gran problema, ya que nos exponen a una alta cantidad de químicos de lixiviación nocivas en nuestros alimentos y bebidas, generando alteración endocrina, defectos de nacimiento, problemas de desarrollo y cáncer por la exposición a compuestos como el BPA (bisfenol A) y DEHP que se encuentran en los plásticos.

Hay un mejor camino

Aunque todo este panorama puede generar alertas, por fortuna existen maneras prácticas para limpiar la cocina y preparar las comidas más saludables posibles en casa.

Hoy en día es mucho más fácil encontrar los utensilios de cocina no tóxicos y envases, recipientes en vidrio y sartenes y ollas en acero inoxidable, tablas de cortar de madera y de bambú y contenedores de almacenamiento de vidrio con tapas.

Cocinar comida de verdad en casa es un acto transformador para recuperar nuestra salud y volver a conectarnos con nuestra familia

 

Créditos: Mark Hyman, MD