Este es un momento sin precedentes, por eso es una gran oportunidad para ser sensatos, de corazón abierto, y para centrarnos en lo que podemos hacer para proteger a nuestras familias, nuestras comunidades y a nuestro país.

Cuanto más podamos hacer frente a la amenaza con calma y con bondad, más capaces seremos de sobrevivir y prosperar.

La amenaza es para nuestra salud y para nuestra economía. Hemos resistido a cosas peores incluyendo dos guerras mundiales con mucha mayor devastación y muerte y a conflictos prolongados. Habrá pérdidas económicas y de vidas, pero saldremos adelante en unos pocos meses con una nueva vacuna, nuevos medicamentos y las opciones de tratamiento, junto con una inmunidad más amplia.

COVID-19, la enfermedad viral causada por el virus del SARS-CoV-2, es decretada como una pandemia mundial. Los científicos estiman que se verá afectado el 40% y el 70% de nuestra población. Las personas con una enfermedad crónica se enfrentarán a una amenaza superior. En algunos casos, se verán afectados diez veces más que el resto de la población, lo que subraya la necesidad de proteger a este grupo vulnerable. Además, las estimaciones de la tasa de mortalidad oscilan entre el 0,6% y el 4% por ciento y es mucho mayor en las personas de más de 75 años de edad.

La pregunta que muchos se hacen es “¿Qué podemos hacer?” 

La respuesta es: ¡mucho! Tanto para reducir nuestros propios riesgos como para reducir la propagación en todo el país.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado esta una pandemia mundial. El gobierno ha decretado estado de emergencia en Colombia para contener la expansión del coronavirus, también los adultos mayores de 70 años deben estar en aislamiento obligatorio y en la capital se realizará simulacro de aislamiento durante 4 días.

Ya muchas poblaciones tienen escuelas, restaurantes y bares cerrados. El distanciamiento social se está convirtiendo en la norma (por buenas razones). Esta es una pandemia muy perturbadora, sin duda.

Información actualizada acerca de la enfermedad

  • COVID-19 es causada por un virus que surgió en Wuhan, China. Hoy está (desde el 16 de marzo) en 155 países y ha dado lugar a un estimado (a causa de la falta de pruebas generalizadas) de 207.518 casos con más de 8.000 muertes en todo el mundo. Ver en tiempo real la situación a nivel mundial aquí.
  • Se trata de un nuevo virus en la población humana sin inmunidad materna que significa que todos somos susceptibles.
  • Se está extendiendo rápidamente. En Colombia sube a 93 los casos reportados, muy cerca a lo que sucede en Panamá, Bulgaria y México. En promedio está creciendo 15 casos confirmados al día, y sólo un caso reportado como recuperado. Observa aquí el mapa del coronavirus: así crecen los casos día a día y país por país.
  • Frente a un escenario moderado, y según estimaciones oficiales, en USA resultarían 38 millones de personas que van a necesitar atención médica, 1 millón va a requerir hospitalización, y entre 200.000 a 300.000 necesitarán atención en UCI.  Si usamos esos cálculos para Colombia, tendríamos 5,7 millones buscando atención médica, 150,000 de los cuales requerirían hospitalización, y entre 30,000 y 45,000 necesitando atención en cuidados intensivos. Si esto se produce en un lapso de 2 meses, la mortalidad podría situarse entre las más altas.
  • Esto va a ir a peor antes de mejorar a corto plazo, y vamos a lidiar con esto durante los próximos meses.
  • Es fácilmente transmisible y puede sobrevivir en superficies por hasta 72 horas, algunos dicen más tiempo.
  • Las personas son contagiosas y pueden transmitir el virus desde el segundo día de exponerse al virus hasta 14 días después.
  • El virus se mata fácilmente con productos de limpieza antibacterianos incluyendo el alcohol, el cloro, y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada).
  • El mayor riesgo es para aquellos con una enfermedad crónica, los mayores de 70 años, los trabajadores de la salud, y los que tienen medicinas inmunosupresoras (tratamientos usados en enfermedad autoinmune, cáncer, y trasplantes).
  • Hasta el 80% de las personas infectadas tienen síntomas leves o ningún síntoma y entre un 96% y un 99% se recuperan de la infección.
  • Los síntomas típicos son fiebre, tos y fatiga, pero no una nariz que moquea.
  • La enfermedad afecta a los pulmones y lleva a la insuficiencia respiratoria en casos graves y la muerte puede ser causada por una tormenta de citocinas o una explosión masiva de la inflamación. Lo que hace es inhibir la producción del tensoactivo en los pulmones (la sustancia que mantiene abiertas las vías respiratorias).
  • Las tasas de mortalidad son más altas en los pacientes con enfermedad crónica (diabetes, enfermedades del corazón, cáncer, enfermedades pulmonares, y los fumadores-es el momento de detener el Vaping!) y los ancianos (cerca del 15% de los mayores de 80 años de edad).
  • Afecta a las personas más ancianas, más enfermas, pero incluso la gente joven sana puede verse afectada (excepto, al parecer, los niños, aunque pueden ser portadores).
  • Las tasas de mortalidad varían dependiendo de los tipos de pruebas. Para una muestra, se han practicado 10.000 pruebas diarias (versus 5.000 en todos los EE.UU. hoy) y tienen una tasa de mortalidad de alrededor del 0,6%, que es más que la de la gripa (0,1%), pero mucho menos que la de China o Italia, donde no se hicieron pruebas masivas y las tasas de mortalidad son entre 2,4% y 6%, muy probablemente debido a la falta de diagnóstico en personas con síntomas leves.

La clave para saber la verdadera tasa de mortalidad es saber el número real de infectados, no sólo los diagnosticados. Por ejemplo, si el número de personas que se someten a pruebas es 100 y 3 mueren, la tasa de muerte es del 3%. Sin embargo, si por cada 100 personas examinadas, en realidad hay 1.000 que están realmente infectadas, entonces la tasa de mortalidad es del 0,3%. Por desgracia, debido a la falta de pruebas, no tenemos las tasas de mortalidad precisas.

Los datos más claros de la mortalidad entre personas bien alimentadas y no hospitalizadas viene del caso del crucero Diamond Princess porque a todas las 3.500 personas a bordo se les hizo el test, dando como positivo para el virus 706 personas y 6 han muerto, una tasa de letalidad de 0,85%, casi 10 veces mayor que el promedio de la gripe, pero similar a la observada con graves epidemias de influenza.

Es cierto que al paso de los días ha ido disminuyendo la velocidad de propagación o “El aplanamiento de la curva”, ver gráfica actualizada al 18/marzo/2020.

Aunque la curva en el territorio de China se ha aplanado, en otro países el virus ha tomado fuerza.

China y Corea del Sur han visto una reducción en los casos y un “aplanamiento de la curva” a punta de políticas de seguimiento de cuarentena y de casos graves. Podemos aprender de ellos. A veces se necesitan medidas draconianas para detener la propagación.

La estrategia de los EE.UU., muy similar a la implementada en otros países como en el continente de América del Sur se han concentrado en la contención y mitigación para tratar de reducir la propagación a través de la auto-cuarentena e implementando el distanciamiento social.

Estas medidas ayudarán a reducir la carga sobre los sistemas de atención de salud, hospitales y camillas. Se estima que hay 160.000 ventiladores en los Estados Unidos, muy por debajo de lo que se necesitarán si no se frena la propagación. ¿Cuántos ventiladores para tratar a las personas con virus positivo existen en cada país?

 

Adaptado de M. Hayman, 17 de marzo 2020