Una de las enfermedades que más causan incertidumbre y temor en la mayoría de las personas es la demencia. ¿Qué es? ¿Se puede prevenir? En caso de tenerla, ¿qué puedo hacer para mejorar?

La demencia es una disminución de la función cognitiva y puede ser causada por una variedad de enfermedades o lesiones. El deterioro mental puede variar de leve a severo. También puede causar cambios de personalidad. Se considera demencia al deterioro mental que afecta al menos dos funciones cerebrales, como:

  • La memoria
  • El pensamiento
  • El idioma
  • El juicio
  • El comportamiento

Algunas demencias son progresivas. Esto significa que empeoran con el tiempo, otras demencias son tratables o incluso reversibles.

¿Cuáles son los síntomas de demencia?

En sus primeras etapas, la demencia puede causar síntomas, como:

  • No aceptar bien los cambios. Es posible que se tenga dificultades para aceptar cambios en los horarios o el entorno.
  • Cambios sutiles en la memoria a corto plazo. Un aviso de demencia es no poder recordar lo algo simple, como por ejemplo, qué almorzamos ayer.
  • Dificultad en encontrar las palabras correctas. El recuerdo o asociación de palabras puede ser más difícil.
  • Ser repetitivo. Cuando una persona hace la misma pregunta, completa la misma tarea o cuenta la misma historia varias veces.
  • Confusión del sentido en las direcciones. Los lugares que una vez se conocieron bien, ahora pueden sentirse extraños.
  • Con dificultad recuerda a sus amigos. Resulta difícil recordar la historia o descripción de una persona.
  • Cambios en el estado de ánimo. La depresión, la frustración y la ira no son infrecuentes para las personas con demencia.
  • Pérdida de interés. La apatía puede ocurrir en personas con demencia.  Esto incluye perder interés en pasatiempos o actividades que alguna vez disfrutó.
  • Confusión. Las personas, los lugares y los eventos ya no se sienten familiares.  Puede que no se recuerde a las personas conocidas.
  • Dificultad para completar las tareas cotidianas. Es posible que tengas dificultades para recordar cómo hacer las tareas que se han realizado durante muchos años.

Los problemas de memoria no siempre son un signo de demencia.  Existen muchos otros más que pueden indicar que se está experimentando una disminución en la memoria y en la capacidad mental.

¿Qué puede causar la demencia?

Aunque la demencia generalmente se desarrolla después de los 60 años, no es una parte natural del envejecimiento. El tipo más común de demencia es el resultado de la enfermedad de Alzheimer.

La causa exacta de la enfermedad de Alzheimer sigue sin estar totalmente clara, pero algunos investigadores sospechan que la genética puede desempeñar un papel.

La segunda causa más común de demencia se debe a múltiples accidentes cerebrovasculares pequeños, a menudo denominados demencia multiinfarto.  Los mini accidentes cerebrovasculares recurrentes pueden no causar el mismo tipo de debilidad y parálisis que producen los accidentes cerebrovasculares grandes, pero con el tiempo las células del cerebro se verán comprometidas.

Un infarto se refiere a un bloqueo del flujo de sangre al tejido, causando su lesión.  A medida que estas lesiones se acumulan en el cerebro, su funcionamiento normal se ve afectado, de ahí el término demencia multiinfarto.

Algunas de las causas más comunes de la demencia incluyen:

  • Enfermedad de Alzheimer
  • Enfermedad de Parkinson con demencia
  • Demencia vascular gracias a los efectos secundarios de los medicamentos
  • Alcoholismo crónico
  • Ciertos tumores o infecciones del cerebro

La demencia también puede ser causada por otras condiciones, incluyendo:

  • Trastornos estructurales del cerebro, como hidrocefalia de presión normal y hematoma subdural
  • Trastornos metabólicos, como hipotiroidismo, deficiencia de vitamina B-12 y trastornos renales y hepáticos
  • Toxinas, como el plomo

¿Qué podemos hacer para prevenir la Demencia?

Durante décadas, médicos e investigadores creyeron que la demencia no se podía prevenir o curar.  Sin embargo, una nueva investigación sugiere que existen mecanismos e intervenciones para prevenir y mejorar; más de un tercio de los casos de demencia pueden ser el resultado de factores del estilo de vida.

Específicamente, los investigadores identificaron nueve factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de que una persona desarrolle demencia.  Incluyen:

  • Falta de educación
  • Hipertensión a edad temprana
  • Obesidad
  • Pérdida de la audición
  • Depresión en la vejez
  • Diabetes
  • Inactividad física
  • Fumar
  • Aislamiento social

Los siguientes factores pueden retrasar o prevenir casos de demencia:

  • Mantener una actitud positiva. Estudios demuestran que un estado emocional positivo puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo.  Los vínculos sociales, la participación en comunidad, y las relaciones significativas parecen ser protectoras.
  • Mantener la presión arterial bajo control. La presión arterial alta es el factor de riesgo más fuerte para la demencia multiinfarto.
  • Hacer ejercicio regularmente. El ejercicio aeróbico regular puede ayudar a disminuir la pérdida de memoria.
  • Mantener la mente activa. Combinar ejercicios físicos y mentales, como cantar mientras camina, leer un libro, realizar operaciones matemáticas, entre otras.
  • Llevar una alimentación saludable. En lo posible baja en carbohidratos, azúcares y alimentos procesados.

Un consejo nutricional beneficioso que nos comparte el Dr. Andrew Weil es el uso continuo de cúrcuma, una especia única.  Investigaciones recientes sugieren que la cúrcuma puede reducir el riesgo de la enfermedad de Alzheimer.  Esto puede ayudar a explicar la inusual baja incidencia de Alzheimer en la India, donde las personas consumen cantidades significativas de cúrcuma como parte de la dieta diaria.